jueves, 31 de mayo de 2018

El cuarto sin miedo

Este es un artículo de a-política. En otras palabras, de NO POLÍTICA... Si sientes que estoy hiriendo tus creencias políticas, entonces ten la consideración de cerrar el artículo y seguir en tus asuntos. Así, sin gloria y sin prejuicio.



En mi país, Colombia, se ha presentado una situación electoral en la que permitió a todo el público participar de su libre derecho a la democracia. Por primera vez en más de 60 años, todos salimos a votar sin el temor de la persecución por la violencia. Eso ya es un logro histórico. Igualmente, fue la primera vez que habían tantos candidatos con tantas propuestas, que sentí [por primera vez] que por fín todos estabamos haciendo la tarea de investigar y educarnos en las propuestas que cada uno ofrecía. Excelente, por primera vez sentí que estabamos votando por las propuestas de gobierno, en lugar de los partidos o las pseudo religiones políticas que se enardecen por estas fechas (como en cualquier país).

El dia de elecciones llegó y votamos. Pero ningun candidato obtuvo el 50% + 1 que se requiere para alcanzar el primer puesto de la nación. Y segun nuestro estatuto electoral, es necesario llevar los dos candidatos con mayor puntaje a una segunda jornada electoral, para que la decisión del pueblo se centre entre uno de ellos dos.

Este mecanismo, aunque parece democrático, es el juego de "Vaya adiestrándose a estar a favor o en contra", que a mi parecer es una manera pasiva de dictadura disfrazada de democracia... en esta estrategia, la pluralidad de ideas se ha decapitado a tal punto, que la gente comienza a preguntarse: "Cuál es el menos peor?"

Que en escencia, es la misma pregunta con la que hemos votado durante los últimos 60 años de bipartidismo.

Este juego mental de buscar con cuál votar, para evitar que el otro gane, no es un mecanismo de convicción, es una defensa de supervivencia ante el miedo que nos genera ver todo el poder en cabeza de uno solo. Y en eso es en lo que ha caido mi querida patria en esta segunda vuelta de elecciones...

La gente ha olvidado las propuestas de gobierno, para comenzar a organizar mitos mentales de lo horrible o grave que sería si aquel candidato quedara como presidente... comienza el juego del miedo.

Ganar unas elecciones por miedo es muy fácil. Y cada candidato en este punto ha comenzado a generar miedo entre sus seguidores, ilustrando el peligro que será si votamos por el otro. Hemos pasado de una elecciones de ideologías a unas elecciones de terrorismo... donde los principales terroristas son los mismos candidatos.

Sin dar nombres, hubo una fracción del 35.78% de la población que no votó por estos dos candidatos. Por las razones que hayan sido, esta facción tenía a alguien que los representaba. Ahora, aquellos que por convicción o miedo hayan votado por los candidatos finalistas, han comenzado una cruzada de temor y miedo, incitando a cuál candidato será peor en el gobierno... Es más, estoy seguro que algunos que votaron por alguno de estos dos candidatos en la primera vuelta, no lo hizo por convicción, sino también por miedo.

Paremos aquí y salgamos del torbellino de temores que estan embarcando a todos, con la siguiente reflexión: Qué pasará, si dejáramos de tenerle miedo a estos dos candidatos? y les dijéramos de frente: aunque usted no me representa en ningun aspecto, quiero que sepa que "Esperamos que su gobierno sea transparente", que "Estaremos vigilando cada moneda que se gaste", que "Debe contar con nuestra opinión para cada decisión vital que nos afecte a todos"  y sobre todo: que "No le tenemos miedo".

Para que ese clamor tenga validez solo hay una opción: Votar en Blanco.

Aquí el Voto en Blanco no es ninguna de las siguientes falacias mentales que tratan de maniparnos moralmente, tales como:
  • "Usted va a dejar que gane el candidato X"... esa frase es de alguien con miedo. Quién realmente elige a un candidato es quién vota por él, y no quien vota contra él... esa es la filosofía de la elección. Votar por el otro candidato no es des-elegir al primero.
  • "Votar en blanco es botarlo"... Es un apostador, y quiere estar en el grupo ganador, no por convicción, sino por la "falacia de generalización" de que estamos con los ganadores.
  • "Votar en Blanco es antidemocrático". Todo lo contrario, es demostrar que se tiene criterio y ninguno de los candidatos es representante para el gobierno que se quiere.
  • "Votar en blanco es sumarle votos al ganador"... así votemos el 95% en Blanco, el 5% decidirá quién es el siguiente presidente.  La presidencia no será del 95%, será del 5% que participaron del juego y decidieron.
  • "Usted tiene miedo de elegir". Realmente, quien vota en blanco, lo que hace es pararse en medio de dos turbas de zombies alienados. No hay nadie más valiente que ese votante.
Lo que nunca dicen del voto en blanco es que:
  • Es una forma legítima de informarle a los candidatos que "No me representa ninguno".
  • Es una protesta limpia ante el gobierno entrante.
  • Es una imparcial presencia para no ser manipulado por las ideas o maquinarias politicas.
  • Es la mejor manera de demostrar, que no importa lo que pase: No se tiene miedo.
  • Es la neutralidad en su mas pura escencia. Ser neutral requiere de mucha madurez y conciencia de la situación que otros quieren parcializar, segmentar o segregar.
 Pero bueno... volvamos a las elecciones del miedo...

Si parte de ese 35.78% abandona resignadamente las propuestas de gobierno que tenía su candidato, y accede a votar por alguno de los 2 candidatos restantes... y lo hace por convicción, está bien. Pero si lo hace por preferir a un mal menor que aun mal mayor... entonces está participando de las elecciones del Miedo.

Imaginemos que de ese 35.78% nos paramos en nuestras convicciones, que se vayan los miedosos y solo quedemos un 25%.

Seríamos un cuarto de la población que votaríamos en Blanco. Sería una cifra histórica en este país, que le estaría diciendo a cualquiera que gane, que dentro del pueblo al que le está trabajando, hay un cuarto de la población que NO CREE EN SU GOBIERNO, y lo dice por convicción, y sin miedo... 1 de cada 4 personas con las que se rodee no le cree y lo está vigilando... todo el tiempo. Una cifra que no puede juzgarla de ser parte de la oposición, porque no lo somos, somos independientes en criterio, voz y voto... Un cuarto de la población que no creemos en la maquinaria política que su equipo haya creado, ni las ideas manipuladas de la verdad, no seríamos del otro partido político, somos simplemente su pueblo, un cuarto de la población de su pueblo, transparentes y tan sinceros como ningun político puede entender... Seríamos "El cuarto sin miedo".

Entonces... A qué se enfrenta un gobierno cuando sabe que el 25% de la población no está con él y tampoco está con la oposición? Un Cuarto de la población que estará siempre vigilante, que no puede ser comprado, ni encasillado, alguien realmente imparcial ante su gobierno...

Primero que nada... no podrá decir que ese 25% es de la oposición... por que no lo somos. Si hubiera ganado el otro, estaríamos con la misma objetividad.

Tampoco que somos un grupo que quiere desestabilizar el país, por el contrario, seguiremos pagando impuestos y cumpliendo con lo que nos indica la ley. Nos hicimos a un lado para rescatar el país de sus errores o de los errores que hubiera cometido el otro.

Así, 1 de cada 4 que esté sentado en su gabinete, lo esta vigilando. 1 de cada 4 que esté en la calle sabe qué está pasando realmente, sin apasionamientos ni lealtades religiosas. 1 de cada 4 estará atento a una verdadera administración y no a una persona que cree que está en un lugar de poder...

"El cuarto sin miedo" que no se compra, ni vende su voto, ni lo cambia por un puesto de gobierno, por un contrato, por una promesa política... es "El cuarto sin miedo" al que todo gobierno, político o fanático político deberá tenerle respeto.

Yo me declaro parte de "El cuarto sin miedo".

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