Entre las infinidades de posibilidades que nos topamos diariamente en Internet, aparecen varios modelos comerciales que abren sus puertas para que compremos lo que se nos antoje. Desde unos zapatos, hasta lo último en tecnología, algunas son tiendas virtuales especializadas y otras se asemejan a los almacenes de gran superficie.
Pero hay algo que ha comenzado a desvirtuar el comercio electrónico, y es la terminología a la que estamos acostumbrados en el mundo de ladrillo, que al parecer no se refleja fidedignamente en el mundo virtual. Uno de esos términos es el de "Centro Comercial Virtual".
Buscando en Google el término, nos encontramos con una gran cantidad de sitios que argumentan que son "Centros Comercials Virtuales". Pero miremos con lupa el término.
Si fuera un sitio físico (en el mundo de ladrillo), un Centro comercial virtual, es una dirección en una ciudad, en cuyo interior hay una determinada cantidad de tiendas con sus respectivas marcas y productos. Cada establecimiento cuenta con sus propios mecanismos de llegar al público con sus ofertas, productos, novedades y publicidad. El Centro Comercial, por su parte, ofrece al visitante la comodidad de tenerlo todo a la mano, de un parqueadero, algunos con mecanismos que incentiven la compra en los establecimientos y a veces hasta con diversión. Hasta aquí todos conocemos bien la idea.
En Internet (es decir, el mundo virtual), Un Centro Comercial Virtual debe tratar de emular el mismo mecanismo: Ser un sitio de partida para el comprador, en donde pueda ver el contenido de cada una de las tiendas, sus ofertas, marcas y productos. Y al mismo tiempo, brindarle al comerciante, quien es el primer creyente del Centro Comercial Virtual, unas facilidades para potencializar su comercio por Internet, sin desmeritar o interferir en su propio negocio. Es decir, tener una tienda en un Centro Comercial Virtual, debe garantizar como mínimo al comerciante:
- Conservar su imagen corporativa: colores, logos, diseños, apariencia, ambiente. Esto incluye hasta un dominio propio personalizado, que sirva de recordación para los clientes del comerciante.
- Clientes propios: Todo Centro Comercial (virtual o de ladrillo), argumenta que su éxito está en las visitas de sus compradores, si el centro comercial no puede siquiera garantizar esto, entonces la tienda virtual, no está obteniendo un verdadero beneficio. Aunque se trate de un lugar que conglomera gente, es bueno conocer cuáles son los clientes propios del comerciante y que hayan llegado a la tienda virtual gracias a las estrategias del Centro Comercial Virtual. Si tener clientes por una tienda virtual es lo mismo dentro y fuera de un centro comercial, entonces qué sentido tiene el estar en el centro comercial?
- Economía de infraestructura: Tanto en el mundo de ladrillo como en el virtual, es muy lógico pensar que tener una tienda en un Centro Comercial, debe implicar ciertas ventajas al momento de hacer la infraestructura. En el mundo virtual propiamente podríamos hablar de: Economía para implementar los medios de pago, descuentos por usar medios de envío, líneas de atención al usuario, descuento en diseño gráfico, economía en servicios de hosting, etc.
- Fijación de precios y margen de ganacia: Cada comerciante sabe de su negocio, y cuánto le cuesta mantenerlo, por ello es importante que siga siendo el dueño de las desiciones de sus precios de venta. La infraestructura del Centro Comercial Virtual, debe permitirle esto, de lo contrario deja de ser un comerciante independiente para convertirse en algo así como un proveedor de mercancía al precio de un intermediario.
- Alquiler o Sociedad: Debe estar claro como es la relación entre el comerciante y el Centro Comercial Virtual... puesto que hay algunos Centros Comerciales Virtuales, que fijan un arrendamiento establecido por incluir el comerciante en el sitio web, algunos establecen porcentajes por cada producto vendido, otros simplemente cobran por el montaje de la plataforma y en algunos casos hay negociaciones híbridas.
- Sistemas de pago. El dinero deben llegar a la cuenta del Comerciante, puesto que es su venta la que se está gestionando, esto significa que el comerciante estipula que medios de pago puede ofrecer a sus compradores, y por lo general es una infraestructura que el Centro Comercial Virtual le ayuda a implementar como parte de las ventajas de estar allí.
Una tienda por departamentos es una tienda de gran superficie con identidad propia, que vende productos de proveedores... pero que quede claro: no es un Centro Comercial Virtual.
Cómo funciona una Tienda por Departamentos Virtual?
- No hay imagen corporativa del comerciante. El comerciante podrá tener allí sus productos y servicios, pero no cuenta con un espacio en donde pueda definir su logo, imagen, colores y diseños propios de su comercio. La única imagen es la de la Tienda por Departamentos. Y claro está, el dominio es el de la Tienda por departamentos.
- Los clientes no son del comerciante. Los clientes son de la Tienda por Departamentos, y por lo tanto no hay posibilidades de comunicaciones entre el comerciante y los clientes finales.
- Estipulación de precios. En este modelo, por lo general, es la Tienda por Departamentos quien define el precio, incluso en algunos casos, tiene establecido el margen que debe entregarle el comerciante. Por lo tanto, el comerciante debe sacrificar parte de su ganancia para que la Tienda por Departamentos pueda hacer sus ventas.
Desde estas perspectivas hemos creado a Aureocom, un gran Centro Comercial Virtual, que brinda todas las comodidades al comerciante para que pueda tener su propia identidad comercial en Internet, y al mismo tiempo pueda disfrutar de la creciente red de compradores que ha venido creciendo al rededor de todo el ecosistema de nuestro portal. El comerciante cuenta con las ventajas de tener sus propios medios de pago, conocer a sus propios compradores y tener comunicación directa con ellos, incluso, si no tiene clientes, Aureocom le brinda las herramientas para que toda la comunidad pueda comprar en su tienda virtual.
Aureocom simplemente cobra al comerciante la puesta en marcha de su tienda virtual con su propio diseño, identidad corporativa, dominio y sistemas de pago, por tan solo el 50% de lo que le costaría hacerlo por su cuenta.
No hay costos mensuales, y lo mejor del tema: el comerciante puede fijar incentivos para los compradores a su propio criterio, desde el 1% hasta el 70%. Esto quiere decir que del precio de venta, ese porcentaje se le entrega a los compradores para que amplien sus redes de compradores y ganen dinero por referir nuevos clientes. De esta manera, pueden coexistir en Aureocom comerciantes cuyos precios de venta requieren de márgenes muy pequeños de ganancia para sus productos y servicios, y que el comercio electrónico era inalcanzable para sus posibilidades
El comerciante al momento de montar su tienda virtual, cuenta de entrada con toda la red de compradores que ya existen en Aureocom y que gracias a la divulgación de boca en boca, además de la integración con las redes sociales, la divulgación se hace casi exponencial.
La diversidad no se detiene allí. Incluso los mismos compradores tienen su espacio para realizar sus ventas, en un modelo de clasificados, sin incurrir en inversiones de tiendas virtuales, solamente reconociendo un porcentaje sobre su venta (que él mismo define), y eso sí, solamente si realiza la venta, de lo contrario no hay ningun compromiso económico por publicación de productos y servicios.
Para cerrar, solo resta invitarlos a que comiencen a crear sus propias redes de compradores, puesto que la ventaja de estar en Aureocom, es que cada comprador gana dinero por las compras de sus referidos. ¿ya mencioné que es gratis participar?