martes, 26 de febrero de 2013

Bienvenidos a la Puta Mierda

Bienvenid@! Si estás aquí es porque alguien te ha mandado.

Aquí estamos todos, sólo faltabas tú.

Paradógicamente ya nadie se quiere ir. Aunque todo el mundo habla de irse, no lo hacen, una vez que hemos conocido la "Puta Mierda" ya no nos queremos ir.

Por algún motivo válido o no, alguien nos ha mandado a este apartado lugar del mapa social, en el cual no hay señal para un grito ni tampoco para una luz de vengala.  Los que aquí llegamos (porque curiosamente todos conocemos el camino) nos sentimos orgullosos de ser quienes somos.

Lógicamente este lugar lo tiene todo. Aquí no falta el hambre y la opulencia, la felicidad y la tristeza, la noche y el día, el mutismo y la vociferación, el arriba y el abajo, lo bueno y lo malo... en pocas palabras, aquí está todo; pero lo más curioso es que absolutamente todos tienen una idea diferente de dónde esta cada una de estas cosas. Tan diferente es el punto de vista de cada uno de los que aquí habitamos, que para algunos la felicidad está en el mismo lugar que la tristeza de otros, en dónde algunos tienen hambre, es porque otros están comiendo en el mismo lugar a reventar; mientras unos callan otros están gritando y me he dado cuenta que mientras unos miran para arriba, hay otros que miran el mismo lugar para abajo.

Aquí todos están contentos, pero al mismo tiempo todos están inconformes. Celebran un día de la semana, mientras reniegan de otro día de la semana, sabiendo que estamos hablando de la misma semana. Gastan lo que no tienen para luego criticar que no tienen nada, mientras sueñan con tenerlo todo (lo que no necesitan?)...

Ya somos tantos, que ya no viene nadie nuevo, aquí no importamos nada ni a nadie, aquí lo fabricamos o aquí nace.  Es así de fácil.  Si crees que no eres de aquí es porque no estabas mirando bien tu GPS, ya habías llegado y hace rato.

No me estoy quejando, solamente estoy puntualizando lo que todo el mundo ya dice, simplemente lo estoy haciendo obvio. Puede parecer un disfemismo del paraíso, pero también es el eufemismo del infierno.

Lamento la prostitución del excretismo que le adjudicaron al nombre de este lugar, pero debería ser considerado tal cual es, un fluido público, sin pago y sin contraprestaciones.  Porque seamos sinceros, la mierda no es puta, es pública, y nos pertenece a todos, por lo tanto es un bien común, un patrimonio social, es una de nuestras primeras creaciones y algo que admiramos al conocerla la primera vez (de bebés), tanto que queremos compartirla y dibujar con ella, queremos ser artistas con ella (algunos se especializan en este tema a medida que crecen, pero ese es otro tema). Por lo tanto no seamos tan groseros con toda nuestra mierda.

Realmente quería escribir un cuento acerca de este tema, porque para escribir toda una novela hay suficiente material en mi cabeza... pero dejémoslo así, en un simple blogueo. No salpiquemos el criterio de los que han olvidado las cosas obvias.