Un joven delgado, con gafas gruesas, peinado de medio lado y que no hablaba con nadie, pero que siempre se destacaba en las materias que todos le parecían difíciles (hoy les dicen Nerds)... era el objeto de burlas de aquellos que eran buenos en deportes, eran más altos, de cursos superiores, eran los más atractivos y claro, eran los que se destacaban en todo (algun recuerdo del colegio de alguien?).
Y como burlas me refiero a que se reían cuando me ruborizaba al salir al tablero, simulaban entre todos como caminaba, me cogían las gafas y se la tiraban entre unos y otros, repetían con mofas mis palabras especialmente aquellas que tenían la letra "r" o "rr", puesto que yo no sabía como pronuncar dicha letra (aprendí a hacerlo a los 11 años), en las filas se me pasaban y me miraban feo para que no me atreviera a decir nada, o cuando contaban un chiste de alguien torpe, ese torpe se llamaba Iván en el chiste... en fin, esos son algunos de los recuerdos que tengo.
¿Eso es abuso?
Algunos dirán que si, otros dirán que no.
Hablemos de los argumentos de quienes dicen que no:
- Es que nos estamos divirtiendo: El pobre muchacho también se divirtió? También está sonriendo? Los busca de nuevo para que se sigan divirtiendo?
- No estamos haciendo nada malo: entonces... están haciendo algo bueno?
- Él no se enoja con eso: Se lo preguntaron? y si se lo preguntaron lo más seguro es que dijo que no. El enojo y el miedo son la alquimia de la valentía que se cuece a fuego muy lento.
- Es que somos muy buenos amigos, y los amigos bromean así: La amistad siempre es una opción, no una obligación de comportamientos, pienso yo.
- Es que ese es como un bicho raro: Entonces le tienen miedo? Por ser diferente se merece ser maltratado? Por ser incomprendido no merece igualdad?
- ¿Se me escapa algun otro argumento?
Abuso... quién puede difinir el abuso? Según Wikipedia no existe el término sino en derecho, política y religión... lo que se acerca en su concepto es el de maltrato psicológico.
Es a partir de esos primeros contactos con el mundo exterior, fuera del hogar, que uno comienza a pensar que es necesrio "encajar" o "adaptarse" al entorno social donde se está viviendo.
Razones biológicas:
Nuestro ADN ha evolucionado en una especie social, que depende profundamente de este fenómeno, empiezan las hormonas a desarrollar individuos que alimentan la necesidad de ser aceptados en una manda (fuera la que fuera), puesto que ya van a empezar dentro de poco los años en que se hace incontrolable la necesidad de procrearse.
Intimidación sobreprotectora:
Nos enseñaron, incluso, desde muy niños que afuera de la seguridad del hogar, hay gente con intención de hacernos daño (miedo infundado). "No se vaya por allá solo que se lo pueden robar". Pero igualmente nos infundieron temor a estar solos. "No se meta allá que de pronto se le aparece el Coco". Aunque no lo crean ambas cosas nos ponen ante la incertidumbre de asociarnos o escondernos.
Influencia familiar:
No entiendo por qué los padres compiten con los logros de sus hijos... o con sus encantos, belleza o con cualquier otra falencia que ellos mismos no tubieron en su infancia (espero que algun día se le enseñe a todos los seres humanos que los hijos son otros seres humanos y no la expiación de sus culpas, temores y deficiencias). Entonces en esos encuentros familiares o de los amigos de los padres... uno es el trofeo o el fracaso en comparación con otro muchacho de la misma edad. En este punto bendigo a mi madre, pues fue ella la que se llevó las críticas por dejarnos ser tal cual éramos, y que nunca nos enseñó a ser superiores o inferiores que otros... pero nuestra libertad le dolía a otros. (Besos madre!)
La soledad:
Es ese dispositivo que tenemos dentro que nos está empujando a hacer cualquier cosa con tal de no sentirla. Y aunque hay un manual de instrucciones muy viejo que dice: "Más vale solo que mal acompañado", olvidaron transcribir la segunda parte del manual: "Tu no vas a saber cuál será buena o mala compañía, hasta que sea muy tarde". Por lo tanto, uno siempre termina buscando compañía, sea la que fuera, luego uno trata de hacer permanentes negociaciones de comportamiento para conservar a esa compañía o en el otro extremo: busca argumentos para no acabarlo a golpes.
La necesidad de la pareja:
Es tan biológico, como cultural, como social, como natural... Una sola vida no es suficiente para conocerlo todo, mucho menos viviendo todo desde una sola opinión. Hace falta conocer esa compañía que le enseñará como es vivir desde otro punto de vista diferente... es por crecimiento personal, por aprendizaje, por compañía, por tener la esperanza de que alguien contará la historia de uno cuando uno ya no esté, por tener a alguien con quien progresar, por supervivencia, para poder dar, para poder recibir... en fín. Aquí faltaría incluir a miles de argumentos de millones de enamorados, parejas, pensadores, estudiosos, filósofos, escritores y poetas.
Una de las manifestaciones de abuso que más me dolían era cuando tomaban algo de mí (aquí incluyo mi nombre, mis cuadernos, mis juguetes, mis accesorios, mi vestuario, mi peinado, mi forma de hablar, mi forma de pensar, mis palabras, mi historia, mi familia o cualquier cosa en la cual hay un vínculo directo conmigo), y el(la) abusador(a) lo exhibía a todos los demás y lo exponía como algo ridículo, algo por lo cual era necesario reírse, algo que al parecer no debería existir puesto que es un chiste, que era indispensable inmortalizar el hecho de que era yo quién lo tenía y que a nadie se le ocurriría en todos los confines del universo tenerlo, por lo tanto es indispensablemente necesario hacerselo saber a todos lo ridículo que es. Y el descubridor(a) en ese momento es un héroe, puesto que ha puesto al descubierto de toda la humanidad semejante absurdo del orden universal de lo que debe ser correcto y normal.
Después de ese momento... ¿qué sigue?
Cada historia es diferente. Solamente tengo derecho de contar la mía, y si! es mía aunque sea ridícula!
No lo niego, ni me avergüenza, por momentos así lloré muchas veces, pero descubrí varias cosas:
- Esas escenas serán parte del pasado en algun momento.
- Que yo tenía algo que nadie tenía, y por lo tanto era algo exclusivo, algo escaso, algo tal vez único... solo puedo pensar que esos mismos atributos son de aquellas cosas que son valiosas.
- Que esos abusadores también eran víctimas de otros y sentí lastima por ellos, pues no tenían el coraje que yo tenía para aguantar.
- Que el más fuerte no es aquel que gopea más duro, sino el que aguanta más golpes.
- Que los que se burlan de lo que hacen otros o de lo que son otros, no tienen la más mínima intención de cambiar su vida, su incapacidad los lleva a ridiculizar o críticar lo que ellos no tienen.
- Que su popularidad algún día se acabará y la gente no los recordará por su fama, sino por lo patanes e insoportables que eran.
- Que habían muchos otros que también tenían cosas únicas, tal vez igual de fuertes o más que yo, y que tal vez si me juntaba con ellos seríamos casi indestructibles...
- Que aquellas víctimas del abuso de otros, son los seres especiales que tienen tesoros e historias increíbles y únicas, que solamente podría escuchar si los aceptaba tal cual son...
La tolerancia es para aquellos populares que terminaron quedando solos.
La lógica es para entender que incluso en la injusticia de una juventud así, quedan como secuelas poderosas herramientas para aprovechar en la edad adulta... solamente es necesario que "la fuerza te acompañe" mientras todo pasa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario